Para un restaurante, gimnasio, clínica o boutique en Lima, la mayoría de clientes nuevos llegan así: buscan en Google, miran tres fichas, leen las reseñas recientes, comparan fotos, y entran al que se ve cuidado. Tu web es la segunda parada — a veces ni eso. La ficha es el escaparate. Y lo más raro de Lima es que casi nadie la cuida con disciplina.
Nadie vende esto bien en Lima
Las agencias grandes te ofrecen "gestión de redes" — Instagram, Facebook, TikTok — y dejan Google como un afterthought. Los freelancers responden reseñas cuando se acuerdan. Vitrina hace una sola cosa: tratar tu Google Business Profile como el activo de marketing más importante que tienes. Cuatro fotos al mes, todas las reseñas respondidas en menos de 24 horas, una publicación semanal, Q&A sembradas con las preguntas reales que llegan por WhatsApp. Operacionalmente aburrido. Comercialmente decisivo.
Qué hacemos cada semana
Lunes. Revisamos reseñas, mensajes y preguntas nuevas — respondemos todo en tu voz antes del mediodía. Martes o miércoles. Subimos una publicación: oferta, novedad, evento, cambio de horario. Jueves. Una foto nueva — ambiente, plato, equipo, antes-y-después. Viernes. Revisamos horarios para feriados o cierres del fin de semana, ajustamos categorías secundarias si Google las cambió, y te mandamos una nota corta por WhatsApp con lo que pasó.
Qué medimos cada mes
Te llega un brief de una página: vistas de la ficha, búsquedas que te encontraron, llamadas, clics a direcciones, mensajes, fotos vistas vs subidas, tendencia de reseñas, y comparación con tres competidores cercanos en los mismos indicadores. Sin gráficos vacíos. Solo los números que te dicen si Vitrina vale lo que cuesta.