La respuesta corta
En Lima, una página web para un negocio local va desde $45 al mes (mantener tu presencia en Google sin sitio propio) hasta $1,500 o más por un sitio a medida que recibe reservas, pedidos o matrículas. La mayoría de negocios independientes que quieren un sitio que trabaje —no solo un folleto— aterrizan entre $1,500 y $3,000, según cuántas funciones (reservas, pagos, multi-idioma) necesiten.
Por qué hay tanta diferencia de precio
El mismo "quiero una página web" puede significar tres cosas muy distintas: (1) que te encuentren en Google, (2) una página de presentación, o (3) un sitio que opera tu negocio —reservas, pagos, carta editable, dos idiomas—. Cada nivel suma trabajo real, y por eso suma precio. Desconfía de la agencia que te da un número antes de preguntar qué quieres que la página haga; y desconfía igual del "todo por $220" que termina siendo una plantilla genérica que nadie mantiene.
Qué deberías preguntar antes de pagar
¿Es a medida o una plantilla? Una plantilla se ve como mil sitios más. ¿Quién la mantiene después? Un sitio sin mantenimiento envejece en meses. ¿Puedo actualizar contenidos yo mismo? Si cada cambio de horario cuesta, pagarás para siempre. ¿Pasa los Core Web Vitals de Google? La velocidad es ranking y son ventas. ¿Está el precio cerrado por escrito? No debería haber sorpresas en la factura.